Criminals are now using drugs to rob people at their homes

escopolamina

Scopolamine, hyoscine also known as levo-duboisine or burundanga, sold as Scopoderm, is a tropane alkaloid drug with muscarinic antagonist effects. It is among the secondary metabolites of plants from Solanaceae (nightshade) family of plants, such as henbane, jimson weed (Datura), angel’s trumpets (Brugmansia), and corkwood (Duboisia).

Since late last year, criminals have been using again the drug scopolamine, most known as burundanga. The number of cases in which this drug was used to rob houses or apartments has increased, Police authorities of the Capital District have processed complaints of victims who were subjected to the substance shortly before having had their home belongings robbed.

Scopolamine or burundanga is also known as the “rape drug”. It has a numbing effect. It also causes temporary amnesia and a deterioration of people’s will. Its most known dose form for criminal use is powder. It is usually secretly dissolved in drinks at night clubs. The same effects are accomplished upon mucous tissue exposure. Police sources have clarified that the drug powder does not cause effects upon skin exposure.

Criminal use of scopolamine has extended in Spain, Colombia, Mexico, Ecuador and Venezuela. It was first used for sexual purposes, then as an aid in kidnappings or “millionaire rides” and now in house burglary.

There have been cases reported in Santa Fe, Bello Monte and El Paraiso, although of these cases, only the one in Santa Fe resulted in violence. Reports are often submitted after a few days. There have also been cases of violent house and apartment robberies in the Capital District. Criminal groups operate in Macaracuay, La Trinidad, La Florida and El Cementerio.

NOTE: Scopolamine can cause death depending on the victim’s physical condition. Vitamin C and atropine help revert its effects.

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Delincuentes usan narcóticos en robo de viviendas

escopolamina

La escopolamina, también conocida como burundanga, es un alcaloide tropánico que se encuentra como metabolito secundario de plantas en la familia de las solanáceas como el beleño blanco (Hyoscyamus albus), la burladora o borrachero (Datura stramonium y otras especies), la mandrágora (Mandragora autumnalis), la escopolia (Scopolia carniolica), la brugmansia (Brugmansia candida) y otras plantas de los mismos géneros.

La delincuencia ha usado nuevamente desde finales del año pasado la escopolamina, una droga popularmente conocida como burundanga. Se ha incrementado la frecuencia de casos en los que este narcótico es usado en los robos a casas o apartamentos. Los cuerpos policiales del Distrito Capital han procesado denuncias de víctimas que fueron sometidas con esa sustancia poco antes de ser despojadas de los bienes que tenían en sus residencias.

La escopolamina o burrundanga es conocida como la “droga de la violación”. Tiene un efecto adormecedor. También ocasiona pérdida de memoria y el quebrantamiento de la voluntad. Su presentación más conocida con fines delictivos es en polvo. Generalmente, es disuelto de forma subrepticia en las bebidas que suministran en ciertos locales nocturnos. Lo mismo se logra cuando se expone a cualquier mucosa. Fuentes policiales aclararon que el alcaloide en esa presentación no causa efectos sobre la piel expuesta.

El uso de la escopolamina por parte de los delincuentes se ha extendido en España, Colombia, México, Ecuador y Venezuela. Primero fue con fines sexuales, luego para facilitar los secuestros o “paseos millonarios” y ahora en los robos a viviendas.

Se conocen casos denunciados en Santa Fe, Bello Monte y El Paraíso, aunque de estos, solo el de Santa Fe tuvo un desenlace violento. En ocasiones las denuncias son realizadas con varios días de retraso. De igual forma, se han conocido varios casos de robos con violencia en casas o apartamentos del Distrito Capital. Las bandas operan indistintamente en Macaracuay, La Trinidad, La Florida y El Cementerio.

NOTA: La escopolamina puede ser mortal según la condición física del inoculado. La vitamina C y la atropina contrarrestan los efectos.

Different modus operandi for car theft

robo de autosSome of the most frequent modus operandi for car theft are crash simulations and shootings against vehicles.

There are six modus operandi most commonly used by the delinquents, which you can find below:

  1. Cars collision and shootings against drivers

A form used by the delinquents for car theft is to attach by shooting their victims either with guns or by throwing stones to the vehicles at night. The delinquents either simulate a collision with the victim’s car or throw stones at them, making the drivers stop. When the drivers stop, the delinquents threaten the victim with gunfire and make it get off the car to then, take the car.

  1. Marking the cars to steal the women

Each delinquent group uses a code to commit their crimes. A circle or a figure ship-shaped drawn on dirty windows of any car will indicate the delinquents that it is a car driven by a woman alone, making her an easy prey. Each group takes responsibility of different areas of the city and use different figures or shapes to expose the type of victim driving the car. Always check if there are rare phrases or symbols written in your vehicle.

  1. Watchmen as accomplices and deactivation of the alarms

The watchmen of some malls and parking lots in the city send the cars away from the security cameras in places previously selected to take them away, working in complicity with the delinquents while the victims are shopping. Said individuals frequently carry devices capable of reading the electronic codes of the alarm systems of the cars so they can deactivate such and steal them.

  1. One victim is followed by up to three delinquents

Another form of car theft is to follow the victims inside the supermarkets or stores. Up to three delinquents might be part of a crime. One of the delinquents would follow the victim when he/she enters into a shop. Meanwhile, another delinquent (called “switcher”) opens the car and turn it on by making contact with the switchboard cables. The third delinquent would wait in the surroundings in another vehicle, until the theft has been completed.

  1. Contacting the owners through ads

Many groups use the press, Internet or information written in the glasses of the cars to make contact with the owners, making them believe that they are interested in buying the cars. Reports are frequently made stating that the owners have put an ad to sell the car, have been contacted and appointed for a meeting in lonely streets where the car is taken by the delinquents. Afterwards, they are contacted again to ask for a ransom in order to get the car back. This form of car theft is also used by the “road pirates” to find trucks and steal them.

  1. Delinquents are believed to be passengers

This problem does not leave aside transportation units. Daily, many thefts of public transport are reported. Generally, the delinquents make themselves look like passengers to later threaten the driver with a gun and force him/her to deliver the vehicle.

Diferentes modus operandi en el robo de vehículos

robo de autosSimulación de choques y disparos contra los automóviles son algunos modus operandi más utilizados en el robo de vehículos.

A continuación, presentamos los seis modus operandi más comunes utilizados por los delincuentes:

  1. Colisionan y disparan en marcha a los conductores

Una modalidad de los delincuentes es atacar con disparos y piedras a los vehículos, en horas nocturnas para robarlos. Simulan un choque con la víctima para que ésta se detenga o les lanzan piedras. Luego la someten con armas de fuego y la obligan a bajarse para llevarse su vehículo.

  1. Marcan los automóviles para robar a las mujeres

Cada banda usa un código para delinquir. Un círculo o una figura en forma de barco, dibujada en el vidrio sucio de cualquier automóvil, indica a los delincuentes que quién se desplaza es una mujer sola, lo que la convierte en una víctima fácil de la delincuencia. Cada organización se adjudica cierta zona de la ciudad y utilizan diferentes figuras para delatar el tipo de víctima que ocupa el vehículo. Verifique siempre si hay frases o símbolos extraños escritos en su vehículo.

  1. Complicidad de vigilantes y desactivación de alarma

Vigilantes de algunos centros comerciales y estacionamientos de locales en la ciudad, envían los automóviles lejos de las cámaras de seguridad en sitios seleccionados para posteriormente sacarlos, en complicidad con otros delincuentes, mientras las victimas hacen sus compras. Estos individuos frecuentemente llevan consigo dispositivos capaces de leer códigos electrónicos de los sistemas de seguridad de los automóviles para desactivar las alarmas y hurtarlos.

  1. Hasta tres delincuentes siguen a las víctimas

Otra modalidad es la de perseguir a las víctimas dentro de los supermercados o comercios. Tres delincuentes podrían participar en este delito. Uno de ellos sigue todos los movimientos de la víctima cuando entra a un local comercial. Mientras, otro abre el auto para llevárselo, se le llama “suichero” porque enciende el vehículo uniendo los cables de la suichera. El tercer delincuente (el ruletero) espera alrededor, en otro vehículo, hasta que se comete el hurto.

  1. Por anuncios publicitarios contactan a los dueños

A través de la prensa, internet o información anotada en los vidrios de los carros, los dueños de vehículos son tomados incautos por mafias que fingen ser compradores de vehículos. Frecuentemente, la policía recibe denuncias de personas que colocan un anuncio de venta en el periódico, los llaman al número de teléfono y los citan en direcciones, por lo general, calles solitarias, donde cometen el robo. Luego se comunican para pedir rescate. También los “piratas de carreteras” utilizan este sistema para buscar a dueños de camiones y despojarlos de ellos.

  1. Delincuentes se hacen pasar por pasajeros para robar

No solo los particulares son acechados por la delincuencia. A diario, se reportan robos a conductores de transporte público. Por lo general se hacen pasar por pasajeros para luego someter al conductor con un arma y obligarlo a entregar el vehículo.