Los 7 atentados contra la seguridad que más se cometen en Facebook

Facebook perforadoFacebook es un lugar público virtual que resulta para muchas personas un entretenimiento, pero cualquier descuido o imprudencia, puede convertirse en una fuente de problemas. Y no virtuales precisamente… sino muy reales.

Por esta razón, durante los últimos años los expertos han insistido en una serie de recomendaciones para resguardar la privacidad de los usuarios y sus familias en una red que ya supera los 700 millones de personas.

Si usted es una de las personas que no pasan un día sin visitar su perfil, entonces debería revisar y asegurarte de no cometer alguno de los 7 errores más frecuentes que ocurren en esta red social, resumidos por el portal AllFacebook.com:

  1. No revelar su fecha completa de nacimiento

Según expertos financieros, revelar el año de nacimiento es un excelente punto de partida para el robo de identidad, ya que a partir de ella es posible deducir desde las preferencias hasta los códigos de seguridad del usuario.

Se recomienda sólo ingresar el día y mes de nacimiento. Nunca el año.

  1. No anunciar que se ausentará de la ciudad o del país

Nada mejor para un delincuente del mundo real que saber cuándo su hogar va a quedar solo. Después de todo, nadie colgaría en la puerta de su casa un cartel informando que “me fui de viaje por 2 semanas”.

  1. No usar una contraseña obvia

El nombre de los hijos o las mascotas, la fecha de nacimiento, la dirección de su casa o su equipo favorito de fútbol son algunas de las peores barreras que pueden ponerse entre un desconocido y los datos personales de su perfil.

Lo mejor es usar una contraseña fuerte, que tenga 8 o más caracteres, mezclando números y letras, en mayúsculas y minúsculas.

  1. No menospreciar las configuraciones de privacidad

No sirve de nada que se exija a la administración de Facebook que proporcionen más y mejores opciones de privacidad, si la mayoría de los usuarios simplemente jamás han ido a darles un vistazo.

Actualmente, esta red social permite que los usuarios puedan determinar con quién desean compartir no sólo sus publicaciones, sino también sus datos personales, fotos e incluso la posibilidad de comunicarse.

Definitivamente, ningún usuario debería usar Facebook si antes no ha visitado el menú Cuenta —–> Configuración de Privacidad.

  1. No pensar antes de publicar

Es muy peligroso usar las redes sociales cuando se está enojado o no se ha pensado en lo que se va a decir. De igual forma, si se tratan de temas muy personales o que involucran a otras personas, conviene al menos pensar 2 veces si valdrá la pena publicarlo o cuáles podrían ser sus consecuencias.

De hecho, un estudio de la consultora ProofPoint demostró que al menos un 8% de las empresas han despedido a alguien por “hacer mal uso de las redes sociales”.

Son frecuentes los casos en que una publicación imprudente le haya acarreado a alguien problemas judiciales o incluso llevarlo en la cárcel.

El consejo: si está molesto por algo, tómese un minuto y medite si conviene contarlo. Y si se trata del trabajo, piense qué tipo de cosas podrían acarrearle problemas si hace ciertas revelaciones.

  1. Usar la función de mensajes privados

Hay reflexiones, pensamientos o cosas que pueden compartirse con todos los amigos de Facebook, incluyendo aquellos que apenas se conocen. Sin embargo, cuando se trata de situaciones más íntimas o de invitaciones, debería utilizar la opción de mensajería privada que posee el mismo portal.

  1. Evite proporcionar datos de sus hijos menores de 13 años

Es frecuente ver que muchos usuarios entregan información sensible sobre sus hijos pequeños, desde sus nombres hasta la escuela a la que asisten y lugares que frecuentan.

Facebook es un lugar que alberga a todo tipo de personas y nunca podrá estar realmente seguro de que alguien con acceso a la información de su familia no se servirá de ella para tomar ventaja.

No se trata de caer en la paranoia, pero si damos a nuestros hijos instrucciones de ser reservados con la información, debemos predicar con el ejemplo.

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Seguridad personal y familiar

FamiliaLas noticias sobre crímenes violentos, en las principales ciudades del país, son el tema que ocupa y preocupa mayormente a los venezolanos. Mucho se cuestiona la capacidad de la fuerza pública para contenerlos y el ciudadano común se siente expuesto y a sus expensas en la jungla de acero donde los depredadores asechan en todas partes sin excepción. Los índices delictivos escandalizan a propios y extraños y no se percibe en el corto plazo una posibilidad de mejora. Pero… cabría preguntarse: ¿Estamos haciendo todo lo que debemos para evitar ser víctimas de un ataque criminal? ¿Sabemos qué hacer? ¿Cómo actuar frente al atacante para evitar o mitigar daños? Si no podemos contar con una respuesta eficaz, de parte de la policía, es entonces menester que individual o colectivamente generemos medidas activas y pasivas de protección personal.

Para contribuir con tal objetivo, en esta nota y subsiguientes entregas trataremos sobre temas de seguridad personal y familiar, debiendo advertir que nuestras recomendaciones no son recetas únicas y que será el juicio de cada quien, la experiencia y el conocimiento personal, adecuadamente combinado con una buena dosis de serenidad, lo que les brinde resultados eficaces para salir de los trances que impone la acción criminal.

Proteja a su familia: elabore un plan de seguridad familiar

Nuestro hogar, es nuestro santuario y es el centro de nuestro universo personal, es un “ambiente controlado” al que procuramos constantemente fortalecer con medidas activas y pasivas de seguridad para proteger a nuestros seres más queridos. Pero… cuando ellos salen de casa, ya no están bajo nuestro manto protector, están expuestos y será la suerte y el conocimiento que tengan sobre seguridad personal, lo que les permita anticiparse a situaciones inseguras y evitar ser víctimas de ataques criminales. Para proteger a nuestra familia en este contexto, la mejor defensa es hacerlos consientes de los peligros a que están expuestos, ello les permitirá anticipar el peligro potencial y planificar sus acciones para cuando las necesiten.

Se recomienda, realizar una reunión de familia para conversar sobre los crímenes que con mayor frecuencia ocurren en nuestras ciudades y a los que todos estamos expuestos: el robo a mano armada, el secuestro, la penetración armada en el hogar y la extorsión. Es necesario elaborar un plan de seguridad partiendo de la técnica: QUÉ HACER EN CASO DE…

Sabemos que estos son temas desagradables de conversar, pero son necesarios de tener claros para saber qué hacer en cada oportunidad. Por ejemplo, la familia puede acordar estrategias y cursos de acción en cuanto a qué hacer y qué decir en caso de que alguno de sus miembros sea víctima de un secuestro Express o Prolongado: a quién deben llamar en primera instancia, qué decir y qué no decir a los delincuentes, cómo comportarse frente a los secuestradores, qué actitud asumir, etc. Es también muy importante, desarrollar un guion argumental para ser consistentes llegado el momento y evitar ambigüedades durante el proceso de negociación, porque estas pueden agravar la situación. De igual manera, se recomienda saber qué hacer ante una llamada extorsiva o amenazante, cómo hacer para “desengancharse” del extorsionador, qué precauciones se deben tomar.

Pero, ¿Para qué un plan tentativo…? Cuando no tenemos un plan y un ataque ocurre, estamos dejando a nuestros instintos la resolución del problema, y ¿Qué pasa si reaccionamos mal o si nuestras acciones son inapropiadas? Las respuestas nos las dan los innumerables casos en los cuales ha habido pérdidas de vida por reacciones inconvenientes frente a delincuentes que no tienen el menor respeto por la vida humana, o simplemente están tan nerviosos que tampoco pueden controlar sus reacciones. Disponer de un plan, por simple que sea, nos dará confianza, nos permitirá evaluar y elegir la mejor opción llegado el momento. Pero el plan para que funcione debe practicarse y es aquí donde el grupo familiar puede realizar, una actividad interesante sobre un tema tan difícil de tratar.

Es necesario agregar que un poco de entrenamiento en seguridad personal será siempre muy conveniente, sobre todo para agregar el conocimiento de la prevención e internalizarlo como una práctica diaria hasta hacer de ello un hábito.

Para desarrollar un plan de seguridad familiar es conveniente también tomar en cuenta las rutinas de los miembros de la familia, las áreas o lugares que frecuentan, la incidencia criminal conocida en esas áreas, hay que hacerles tomar conciencia de que los crímenes no ocurren por azar y que estos de alguna manera, son provocados por nosotros mismos cuando estamos descuidados en ambientes inseguros, lo cual no es más que una invitación al delincuente; hay que enfatizar que el criminal antes de atacar hace un análisis de la relación costo/beneficio, es decir, cuánto arriesga en el ataque y cuánto obtiene, y que por lo general no se arriesgan ante potenciales víctimas que se muestran alerta. De igual manera hay que advertirles a nuestros jóvenes, que han desarrollado alguna destreza en defensa personal, de no arriesgarse confrontando a los criminales pues los ejemplos del cine, en la vida real, raramente se dan y son incontables los casos de muertes por resistencia al robo.

La planificación incluye todas las medidas preventivas para evitar ser víctimas, hay que enseñarles a nuestros seres queridos a detectar seguimientos, estimularles a agudizar su capacidad de observación, orientarles sobre las precauciones a tomar en los estacionamientos -por ejemplo no estacionarse al lado de vehículos con personas adentro- qué hacer si observa individuos en actitud sospechosa antes de aparcar o cuando se dirigen a su vehículo. Al regresar a casa, no intentar entrar si se observan extraños en las puertas del edificio o del estacionamiento; tener presente que es este el lugar donde con mayor frecuencia son levantadas las víctimas de un secuestro Express. Acordar entre los miembros de la familia protocolos de comunicación ante situaciones de peligro inminente, por ejemplo si se está siendo seguido, llamar al celular de quien por seguro no nos dejará esperando, este es “el impelable”, es la persona con quien hemos acordado llamar para informar qué nos está sucediendo, dónde nos encontramos y a quién vamos a describir las características de quiénes presuntamente nos siguen (marca del vehículo, color, placas, características de las personas, etc.).

Finalmente, es necesario insistir en que para proteger a nuestra familia la mejor defensa es hacerlos conscientes de los peligros a que están expuestos, ello les permitirá anticipar el peligro potencial y planificar sus acciones para cuando las necesite.