Esté alerta, evalúe el entorno y anticipe su respuesta

AlertaEl concepto tradicional de seguridad se asociaba con la reacción ante el delito y el mantenimiento del orden. Sin embargo, con el tiempo fue necesario pasar de la reacción a la prevención, intentando actuar sobre las causas y no solamente sobre los síntomas, pues la inseguridad no puede reducirse únicamente a los problemas de criminalidad. “Es algo más complejo atado a los problemas de sanidad, del medio ambiente, de urbanismo, de formación; es el resultado de desigualdades crecientes en el acceso a los recursos”, explica, María del Carmen Llanos, psicoterapeuta y consultor organizacional en el área de seguridad ciudadana.

Entender el proceso

Decidir no ser víctima es “responsabilidad” de cada individuo ya que la mejor defensa es la “autoprotección”. Hay que vivir consciente del entorno, estar alerta y aplicar el sentido común. El delincuente siempre elige a la víctima que le brinde la mejor oportunidad, actúa sobre seguro y lo hace con violencia física y verbal. Usa el factor sorpresa, porta armas, consume alguna droga y generalmente va acompañado. Debe haber un proceso de observación y análisis. Aprender a observar permite identificar aspectos ambientales y arquitectónicos que generan condiciones que faciliten actos delictivos.

En el hogar y con la familia

Mantenga un directorio de teléfonos de emergencia que esté al alcance. No dé información de casa u oficina indiscriminadamente. Ubique los contactos de vecinos y notifíquelos a sus familiares para su pronta localización en caso de emergencia. Los miembros de la familia deberán ser instruidos en no admitir extraños sin identificación apropiada. No discuta información confidencial como viajes o negocios en presencia de personas extrañas. Asegúrese que las puertas, ventanas y rejas estén cerradas antes de retirarse de su vivienda. Si va a salir deje luces encendidas y el teléfono desconectado. No deje correspondencia en buzones por largos periodos de tiempo ni mensajes en la contestadora informando que se ausenta. Enseñe a los niños lo más pronto posible, cómo llamar a la policía si personas desconocidas o merodeadores rondan o intentan entrar a la casa.

En la calle

Camine observando todo lo que acontece en su entorno (atención 360°). Es indispensable analizar el comportamiento de cualquier sujeto sospechoso que se encuentre cerca. Al identificar una situación extraña, evítela alejándose o cambiando de dirección.

El delincuente tiene como enemigo la distancia, precisa “cerrar el espacio” para realizar el ataque. Manténgase a no menos de 20 m de este tipo de personas. Recuerde: “el delincuente necesita acercarse lo suficiente para atacarlo”.

En el vehículo

Nunca coloque calcomanías que puedan identificarlo como usuario de una marca. Tampoco las que den detalles de cuántos miembros son en la familia ni a qué colegio o club de diversión asisten sus hijos.

Conduzca con los vidrios cerrados y los seguros abajo. Si nota algún sospechoso nunca desacelere o pare, vaya a la estación de policía más cercana o a un lugar donde se encuentren muchas personas. No use prendas llamativas. Los teléfonos inteligentes son blanco fácil y hasta los anillos de matrimonio por el costo que tiene el oro.

En un estacionamiento

En el centro comercial o automercado no deje el vehículo en la calle. Dentro del estacionamiento (evite los que son oscuros o sótanos solos) cerciórese de que el carro quede cerrado y con los dispositivos de seguridad activos. No deje objetos de valor dentro. Si al terminar sus diligencias observa personas merodeando el automóvil, busque ayuda en el personal de seguridad.

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¿Existen razones válidas para portar un arma?

get-arma-ocultaLas razones para portar un arma en Venezuela son a la vista, muy evidentes. El ciudadano común busca poseer un arma porque se siente desasistido en su seguridad. Sin embargo, las estadísticas nacionales y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), son enfáticas: si usted posee un arma, tiene más probabilidades de morir asesinado. La sensación de seguridad que supuestamente brinda el hecho de poseer un arma es totalmente infundada, simplemente es falsa.

Según la OMS, la persona que porta un arma tiene 10 veces más probabilidades de morir a manos de los delincuentes. Y si el arma se deja en casa, hay 4 veces más probabilidades de que el arma mate a un familiar que a un delincuente. Las armas en casa son una gran tentación para los jóvenes y adolescentes que podrían interesarse en dispararlas por diversión o utilizarlas para confrontar a quien les pueda representar una amenaza.

Las razones por las cuales una persona armada es más propensa a morir en manos de un criminal, estarían dadas por la inexperiencia al manejar el arma, falta de entrenamiento y una incorrecta actitud mental. Los delincuentes están acostumbrados a situaciones de enfrentamiento y disparan sus armas continuamente. Una persona que sólo asiste al polígono de tiro una o dos veces al mes, no adquiere la suficiente pericia y aprende a reaccionar sólo en condiciones específicas y controladas, que no son las que suceden en la calle.

Del lado de la actitud mental, lo más sensato es evitar llegar a la confrontación. Existen casos ampliamente conocidos, donde personas expertas en armas, con experiencia y entrenamiento suficiente, incluso vinculadas a organismos de seguridad, han sido abatidas por delincuentes debido a un error de actitud mental.

La regla de oro en seguridad, se esté armado o no, es evitar las situaciones de peligro. En la medida en que no se evita inteligentemente una situación de peligro, aumenta exponencialmente el riesgo total. Saber evitar una confrontación es fundamental.

El enfrentamiento debe evitarse a toda costa, agotando al máximo otras opciones. El simple hecho de que alguien muestre un arma, ya lo convierte en un trofeo, un blanco apetecible para los delincuentes. Estos lo van a despojar del arma, neutralizándolo o eliminándolo para obtenerla.

Estrategias y Tácticas de Prevención

prevencionTodas las personas son diferentes y tienen distintas preocupaciones y necesidades. El grado en el cual cada uno incorpora los consejos de seguridad, depende de las circunstancias, el ambiente en el que se desenvuelve, el riesgo potencial y de la personalidad de cada quien.

En este artículo, G4S Venezuela presenta cinco estrategias de prevención que dan origen a tácticas efectivas para evitar ser víctimas del delito. El propósito fundamental es el de proporcionar las ideas específicas que contribuyan a entender cómo se aplican los fundamentos de la prevención, utilizando el sentido común y el instinto de conservación. No es necesario memorizarlas pero es importante entender cómo funcionan.

ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN

Toda medida capaz de prevenir cualquier amenaza, surge de estas cinco estrategias fundamentales para la defensa de nuestra seguridad, la de nuestros familiares, amigos y entorno laboral.

Detección

Los delincuentes evitan a toda costa ser capturados y si nos hacemos más visibles ante testigos o llamando la atención sobre un agresor, es menos probable que se inicie una confrontación. Las estrategias para tomar conciencia del medio y los dispositivos de detección entran en esta categoría.

Intrusión

Un delincuente no puede cometer el acto criminal si antes no llega físicamente a su víctima, ya que la intención no es suficiente. Estas tácticas se enfocan en asegurar el medio en el que nos encontramos para inhibir el acceso del agresor. Mantener a personas indeseadas fuera del hogar y vehículo o interponer una barrera entre nosotros y el posible atacante, son ejemplos de este principio.

Aislamiento

Lo más probable es que un delincuente ataque a su víctima cuando esté sola o aislada. El 96 % de los violadores verifican que su posible víctima se encuentre sola antes de atacar. Es menos probable que se inicie una agresión, cuando esta es interrumpida o descubierta.

Respuesta

Responder para evitar un ataque es muy superior a reaccionar ante él una vez se ha iniciado. Las habilidades para iniciar una respuesta comienzan por prestar atención a lo que nos rodea y ser capaces de detectar y reconocer cuándo estamos siendo evaluados como potenciales víctimas. Esta estrategia se centra en localizar e identificar los peligros potenciales y responder de manera tal que podamos desarticular las situaciones volátiles.

Reacción

La reacción implica la toma inmediata de acciones físicas una vez que hemos confirmado que estamos siendo considerados para un ataque. Cuanto más sepamos sobre lo que tenemos que hacer para evitar una confrontación física y lo oportuno de nuestra reacción, mayor será la probabilidad de que tengamos éxito al defendernos y buscar resguardo.

Una aproximación más práctica para incorporar los consejos sobre prevención es entender los principios en los que se basan. Si se entienden los fundamentos, entonces podremos ser capaces de improvisar estrategias de seguridad que se adapten a nuestras necesidades.

TÁCTICAS DE PREVENCIÓN

Las tácticas de prevención se fundamentan en una o más de las estrategias ya citadas. Estas tácticas se organizan según la situación y el medio. Se deben identificar los principios subyacentes en los que se basa cada una y considerar con cuáles estaremos más cómodos al incorporarlas a nuestra vida diaria.

Se pueden construir una gran cantidad de recomendaciones basadas en las estrategias de prevención y surgidas del sentido común y la observación. Si se entienden los principios que operan tras ellas, podemos improvisar tácticas de seguridad en un momento determinado.

Las recomendaciones sobre prevención son pasos simples y precauciones que se deben tomar en cuenta para reducir la posibilidad de convertirnos en víctimas de un crimen. En estas listas se enumeran cientos de recomendaciones sobre lo que se debe hacer o no y su aplicación no garantiza la infalibilidad, pero su aplicación y seguimiento pueden resultar de gran utilidad en la prevención de delitos contra las personas y bienes.

Armados de este conocimiento y del sentido común, podemos incorporar aquellas precauciones con las que nos sintamos seguros sin que se vea afectado nuestro modo de vida significativamente.

Seguridad personal y familiar

FamiliaLas noticias sobre crímenes violentos, en las principales ciudades del país, son el tema que ocupa y preocupa mayormente a los venezolanos. Mucho se cuestiona la capacidad de la fuerza pública para contenerlos y el ciudadano común se siente expuesto y a sus expensas en la jungla de acero donde los depredadores asechan en todas partes sin excepción. Los índices delictivos escandalizan a propios y extraños y no se percibe en el corto plazo una posibilidad de mejora. Pero… cabría preguntarse: ¿Estamos haciendo todo lo que debemos para evitar ser víctimas de un ataque criminal? ¿Sabemos qué hacer? ¿Cómo actuar frente al atacante para evitar o mitigar daños? Si no podemos contar con una respuesta eficaz, de parte de la policía, es entonces menester que individual o colectivamente generemos medidas activas y pasivas de protección personal.

Para contribuir con tal objetivo, en esta nota y subsiguientes entregas trataremos sobre temas de seguridad personal y familiar, debiendo advertir que nuestras recomendaciones no son recetas únicas y que será el juicio de cada quien, la experiencia y el conocimiento personal, adecuadamente combinado con una buena dosis de serenidad, lo que les brinde resultados eficaces para salir de los trances que impone la acción criminal.

Proteja a su familia: elabore un plan de seguridad familiar

Nuestro hogar, es nuestro santuario y es el centro de nuestro universo personal, es un “ambiente controlado” al que procuramos constantemente fortalecer con medidas activas y pasivas de seguridad para proteger a nuestros seres más queridos. Pero… cuando ellos salen de casa, ya no están bajo nuestro manto protector, están expuestos y será la suerte y el conocimiento que tengan sobre seguridad personal, lo que les permita anticiparse a situaciones inseguras y evitar ser víctimas de ataques criminales. Para proteger a nuestra familia en este contexto, la mejor defensa es hacerlos consientes de los peligros a que están expuestos, ello les permitirá anticipar el peligro potencial y planificar sus acciones para cuando las necesiten.

Se recomienda, realizar una reunión de familia para conversar sobre los crímenes que con mayor frecuencia ocurren en nuestras ciudades y a los que todos estamos expuestos: el robo a mano armada, el secuestro, la penetración armada en el hogar y la extorsión. Es necesario elaborar un plan de seguridad partiendo de la técnica: QUÉ HACER EN CASO DE…

Sabemos que estos son temas desagradables de conversar, pero son necesarios de tener claros para saber qué hacer en cada oportunidad. Por ejemplo, la familia puede acordar estrategias y cursos de acción en cuanto a qué hacer y qué decir en caso de que alguno de sus miembros sea víctima de un secuestro Express o Prolongado: a quién deben llamar en primera instancia, qué decir y qué no decir a los delincuentes, cómo comportarse frente a los secuestradores, qué actitud asumir, etc. Es también muy importante, desarrollar un guion argumental para ser consistentes llegado el momento y evitar ambigüedades durante el proceso de negociación, porque estas pueden agravar la situación. De igual manera, se recomienda saber qué hacer ante una llamada extorsiva o amenazante, cómo hacer para “desengancharse” del extorsionador, qué precauciones se deben tomar.

Pero, ¿Para qué un plan tentativo…? Cuando no tenemos un plan y un ataque ocurre, estamos dejando a nuestros instintos la resolución del problema, y ¿Qué pasa si reaccionamos mal o si nuestras acciones son inapropiadas? Las respuestas nos las dan los innumerables casos en los cuales ha habido pérdidas de vida por reacciones inconvenientes frente a delincuentes que no tienen el menor respeto por la vida humana, o simplemente están tan nerviosos que tampoco pueden controlar sus reacciones. Disponer de un plan, por simple que sea, nos dará confianza, nos permitirá evaluar y elegir la mejor opción llegado el momento. Pero el plan para que funcione debe practicarse y es aquí donde el grupo familiar puede realizar, una actividad interesante sobre un tema tan difícil de tratar.

Es necesario agregar que un poco de entrenamiento en seguridad personal será siempre muy conveniente, sobre todo para agregar el conocimiento de la prevención e internalizarlo como una práctica diaria hasta hacer de ello un hábito.

Para desarrollar un plan de seguridad familiar es conveniente también tomar en cuenta las rutinas de los miembros de la familia, las áreas o lugares que frecuentan, la incidencia criminal conocida en esas áreas, hay que hacerles tomar conciencia de que los crímenes no ocurren por azar y que estos de alguna manera, son provocados por nosotros mismos cuando estamos descuidados en ambientes inseguros, lo cual no es más que una invitación al delincuente; hay que enfatizar que el criminal antes de atacar hace un análisis de la relación costo/beneficio, es decir, cuánto arriesga en el ataque y cuánto obtiene, y que por lo general no se arriesgan ante potenciales víctimas que se muestran alerta. De igual manera hay que advertirles a nuestros jóvenes, que han desarrollado alguna destreza en defensa personal, de no arriesgarse confrontando a los criminales pues los ejemplos del cine, en la vida real, raramente se dan y son incontables los casos de muertes por resistencia al robo.

La planificación incluye todas las medidas preventivas para evitar ser víctimas, hay que enseñarles a nuestros seres queridos a detectar seguimientos, estimularles a agudizar su capacidad de observación, orientarles sobre las precauciones a tomar en los estacionamientos -por ejemplo no estacionarse al lado de vehículos con personas adentro- qué hacer si observa individuos en actitud sospechosa antes de aparcar o cuando se dirigen a su vehículo. Al regresar a casa, no intentar entrar si se observan extraños en las puertas del edificio o del estacionamiento; tener presente que es este el lugar donde con mayor frecuencia son levantadas las víctimas de un secuestro Express. Acordar entre los miembros de la familia protocolos de comunicación ante situaciones de peligro inminente, por ejemplo si se está siendo seguido, llamar al celular de quien por seguro no nos dejará esperando, este es “el impelable”, es la persona con quien hemos acordado llamar para informar qué nos está sucediendo, dónde nos encontramos y a quién vamos a describir las características de quiénes presuntamente nos siguen (marca del vehículo, color, placas, características de las personas, etc.).

Finalmente, es necesario insistir en que para proteger a nuestra familia la mejor defensa es hacerlos conscientes de los peligros a que están expuestos, ello les permitirá anticipar el peligro potencial y planificar sus acciones para cuando las necesite.